Símbolos
Escudo Municipal
En el fondo del escudo se observan dos líneas que suben, éstas representan las vías del ferrocarril que cruzan y dividen al pueblo. Las manos unidas, entrelazadas, simbolizan la unión, el compromiso, la cooperación y participación de los vecinos. Las líneas después del apretón de manos, nos indican el camino que nos lleva al futuro, nos señala el progreso. A la izquierda, se observa la cabeza de una vaca, en alusión a la ganadería en la zona de mayor producción lechera. A la misma altura, del lado derecho, la espiga de trigo hace referencia a la agricultura, a la fertilidad de la tierra, a su principal cultivo. Circundado todo por un engranaje que simboliza su patrimonio industrial. Son las fuentes de riqueza de la localidad.

Bandera de Alicia
La bandera consta de dos franjas rectangulares horizontales de igual medida, una de color blanco ubicada en la parte superior y otra de color verde en la parte inferior. El color blanco representa a la industria láctea y el color verde al campo, porque Alicia vive principalmente del campo y es productor lechero. El sol con veintiséis rayos, ocho estrellas y la inscripción “1913”, significa la fecha de fundación de Alicia: 26 de agosto de 1913. Las espigas de trigo refieren a la producción agrícola, otra de las principales industrias de la región que genera un intenso movimiento en el pueblo, sobre todo en las épocas de cosecha. El diseño de la misma le pertenece al señor Fabricio, Juan Mina, ganador del concurso realizado por la Municipalidad de Alicia.

Flor oficial de Alicia
El 18 de septiembre de 1990, se declaró flor oficial de Alicia a la Pasionaria o Mburucuyá, teniendo en cuenta la propuesta realizada por el señor Oscar Valleto días antes. Según el imaginario popular, los filamentos de la flor tienen ciertas similitudes con la corona de espigas que llevaba Jesús en su calvario y las semillas rojizas se interpretarían como las gotas de sangre que brotaron de las heridas de Jesús. El gestor del proyecto expresó que el pueblo copia de esa flor la pasión, el esfuerzo y el sacrificio de la resurrección para sobreponerse a pesar de las adversidades.










